viernes, abril 29, 2016

miércoles, abril 27, 2016


Song Dong

Writing Diary with Water, 1996

domingo, abril 24, 2016

miércoles, abril 20, 2016




And did they get you to trade
Your heros for ghosts?
Hot ashes for trees?
Hot air for a cool breeze?




viernes, abril 15, 2016



Te digo que debo irme! –repliqué apasionadamente–. ¿Crees que puedo quedarme hasta convertirme en nada para ti? ¿Crees que soy una autómata, una máquina sin sentimientos?...¿Crees que porque soy pobre, desconocida, sencilla y humilde no tengo ni alma ni corazón?...Estás equivocado, tengo un alma tan digna como la tuya y un corazón tan pleno como muchos otros... no te estoy hablando en este momento con el lenguaje de la costumbre y de convenciones ni con el de la carne moral; ¡es mi espíritu que se dirige al tuyo, como si ambos hubiésemos pasado por la tumba, y estuviéramos frente a Dios, iguales –como somos!

extracto de Jane Eyre




La primera vez que leí en una clase "The Tiger" de William Blake, me impactó su poder. Luego, cuando miré la imagen que le acompaña sentí una gran decepción. ¿Cómo podría, ese tigre afable, ser "El Tigre" que brillaba en el "bosque de la noche"? Me inquietaba mucho la imagen (tal vez esa es una de las razones por las que ahora estudio  la relación entre texto e imagen). 
Una noche, en una cena en casa de unos amigos, había un hombre a quien nunca había visto y que se portaba atractivamente amable conmigo y que intentaba entablar una conversación;  yo no podía prestarle más atención que al resto, ya que iba acompañada.  Finalmente, en un momento que coincidimos sentados en un sillón, al empezar a platicar resultó que él conocía bien el poema y me dijo que justo aquella tensión que me inquietaba era la clave. No pude no sentirme atraída por aquel hombre. Luego, como era de esperarse, lo nuestro se volvió una relación llena de tensiones, poderosas y decepcionantes –como la clave al poema de Blake– que a nosotros terminaron separándonos. 



"La necesidad de la poesía tiene que ser postulada una y otra vez, pero sólo ante quienes tienen razones para temer su poder o ante aquellos que todavía creen que el lenguaje es "sólo palabras" y que un viejo lenguaje es suficientemente bueno para las descripciones del mundo que estamos tratando de transformar."

"El lenguaje es tan real, tan tangible en nuestras vidas com lo son las calles, las tuberías, los conmutadores, las microondas, la radioactividad, los laboratorios clínicos o las centrales nucleares."

Adrienne Rich

martes, abril 12, 2016




Hans Blumenbeg, en sus trabajos sobre el mito, ha arrojado luz sobre el papel que ha desempeñado en la evolución del hombre la imposición de los nombres. La onomathesia, al poner orden en la caótica pluralidad de los entes, distribuyéndolos según contigüidad y sucesión, permitió al hombre primero habitar el mundo y después adueñarse de él. La permanencia de los nombres, que del mito pasan a la ciencia –Blumenberg pone el ejemplo de los nombres de los astros que la astronomía ha heredado de la astrología–, atestigua, además, la continuidad de las operaciones de la mente humana. A decir verdad, Blumenberg, más que la continuidad de la acción de nuestra mente, muestra, contra su misma tesis, la potencia limitadora de la episteme, que lo lleva a pensar que las cosas están incluso antes que los nombres, aunque desordenadamente. Desgraciadamente, los nombres no se encuentran ante sí las cosas hechas, como sugiere el Génesis. Nadie lleva ante el hombre a los animales del cielo y de la tierra para que les ponga nombre, ni el hombre lleva en el nombre y con el nombre las cosas creadas al Creador. Antes de los nombres no hay cosas, ni singulares, ni universales. Antes de los nombres no hay cosas ni mundo. Antes de los nombres existe... lo sin-nombre, un indiferenciado "antes" que no podemos nombrar, algo que surge ante nosotros sólo con el nombre, que lo determina, lo define, lo circunscribe inscribiéndose en ello. 

Vincenzo Vitiello
"Palabras sin imágenes"

lunes, abril 11, 2016

Hand made photobook "silent histories" by Kazuma Obara from Kazuma Obara on Vimeo.



Algo más o menos así:


Ella 1: No.  Es que no es lo mismo, R.
Él: Sí, sí entiendo. Está de la chingada. A mí también me indigna.
Ella 1: La indignación y el miedo no son lo mismo. Ustedes nunca lo van a entender.
Ella 2: Es que no es solo la rabia por la desventaja. Es también una tristeza muy grande. Ya naces con ella, la traes en los huesos, solo porque eres mujer. 




viernes, abril 08, 2016



"words I wish my mother had never told me"