jueves, abril 09, 2026

 



I saw my life branching out before me like the green fig tree in the story. From the tip of every branch, like a fat purple fig, a wonderful future beckoned and winked. One fig was a husband and a happy home and children, and another fig was a famous poet and another fig was a brilliant professor, and another fig was Ee Gee, the amazing editor, and another fig was Europe and Africa and South America, and another fig was Constantin and Socrates and Attila and a pack of other lovers with queer names and offbeat professions, and another fig was an Olympic lady crew champion, and beyond and above these figs were many more figs I couldn't quite make out. I saw myself sitting in the crotch of this fig tree, starving to death, just because I couldn't make up my mind which of the figs I would choose. I wanted each and every one of them, but choosing one meant losing all the rest, and, as I sat there, unable to decide, the figs began to wrinkle and go black, and, one by one, they plopped to the ground at my feet.


The Bell Jar

Sylvia Plath

sábado, abril 04, 2026

 


¿A qué nos referimos cuando decimos "no pasó nada"? Susana, Manu y yo ya nos habíamos pasado una tarde entera desarmando esa frase, tratando de ajustarla. Hace unos años, cuando todavía vivía en Sevilla, nos contó Manu, salí con una chica un par de veces, pero nunca pasó nada. Y ahora me pregunto si en serio no pasó nada. La realidad es que siempre me refería a que no pasó nada sexual, ¿no? No pasó nada quiere decir que no nos acostamos, que no nos besamos, que todo se quedó en... ¿En conocer a una persona?, lo interrumpió Susana, ¿hablar con ella y ya? ¿Tener un momento humano? ¡Eso no debería ser nada! Eso es tantísimo. Claro que lo es, contestó Manu. Ahora que lo estoy pensando, no estoy de acuerdo con la expresión, la estoy describiendo. 

¿Cuándo tuvimos esa conversación? ¿Dónde estábamos? ¿En la habitación de quién? Creo que la ventana estaba abierta, que entraba el sol y un viento algo frío. ¿Un domingo de primavera después de desayunar? Me parece que entonces intervine porque no quería que el tema se fuera muy lejos. Nos referíamos a lo físico, ¿no? Y eso me interesaba en ese momento no solo como caso hipotético para discutir, sino como respuesta a lo que sentía por ellos. Y dije: No pasa nada físico y da igual que pase todo lo demás, aunque la persona te mueva muchísimo el piso, pensamos que no significa nada. Es ridículo porque lo físico puede ser tan fácil, puede pasar con un desconocido que después de eso siga siéndolo. Alguien que no quieres volver a ver. La entrega tiene muchas formas, ¿no? Y aun así nos ocupamos solo de una, nos obsesionamos con ella. Es el cuerpo, dijo Susana, estamos arriesgando el cuerpo, algo sólido, no algo abstracto. 

Andrea Chapela
Todos los fines del mundo 








Te llevaré en mi corazón


 

martes, marzo 31, 2026

sábado, marzo 28, 2026

domingo, marzo 22, 2026

sábado, marzo 21, 2026

 


Yo creo que el amor funciona así: cada vez que alguien ama a otro alguien (humano, montaña, perro, árbol, pájaro, culebra, gato, glaciar), el amor toma a ese alguien amado, que está afuera, y lo refleja hacia adentro del que siente el amor, creándole un paisaje interno que a medida que se enriquece con nuevos amores se va volviendo más y más amplio. Si el que siente amor es un humano que se empeña en amar solamente a otros humanos, su paisaje interno será un espacio lleno de reflejos de humanos y vacío de reflejos de cualquier otra cosa. Si el que siente el amor es un humano que ama humanos y también ama montañas, perros, árboles, pájaros, culebras, gatos y glaciares, entonces su paisaje interno tendrá que ser mucho más grande para que quepan los reflejos de todas esas personas, y así, sin enterarse, el humano que siente esos amores también le regala al reflejo de los graciares un refljo de una montaña en la que pueden apoyarse, y a los reflejos de pájaros les regala reflejos de árboles en los que pueden anidar, y así con todo lo que ama, potencialmente hasta el infinito. O sea, es como si el amor fuera coleccionista y su propósito fuera el de ayudar a nacer nuevos universos reflejados dentro de todos los seres capaces de amar.

Y creo que así funciona el dolor de la ausencia, cuando alguien amado (humano, montaña, perro, árbol, pájaro, culebra, gato, glaciar) muere o desaparece, el dolor llega al paisaje interno y ocupa ese vacío que quedó, y se va regando por sus formas intangibles hasta que deja untados a todos los reflejos con los que esa ausencia está conectada. Entonces, por ejemplo, en mi paisaje interno existe un reflejo de los glaciares tropicales que amo y que están desapareciendo. Cuando ya no estén más, el dolor va a llenar el espacio que antes ocupaban los glaciares y se va a ir regando y se va a mezclar con la neblina y con las montañas que los sostenía, y se va a mezclar con la neblina y con las lagunas, y se va a meter entre las plumas de los pájaros y entre los pelos de las hojas de los frailejones, y así hasta que todo en mi paisaje interno esté untado de dolor. Y luego el dolor mismo va a darle nuevas formas y nuevos brillos a ese paisaje. No se va a ir, pero se va a volver más blandito, más transparente, hasta que el paisaje se vuelva a ver casi como antes. Nunca igual. 

Mariana Matija
Niñapájaroglaciar 



Corine

 


Tout est magnifique

 


lunes, febrero 02, 2026