lunes, agosto 23, 2010



mañanas sin sonidos.

las casas en medio de su inmutabilidad tienen maneras de hablarnos. los pisos cuando ya son viejos de madera se quejan con pequeños chillidos agudos y crujientes. las regaderas cantan ellas mismas en la ducha con sonido de lluvia. la vajilla nos avisa cuando cae y se rompe o cuando cae y no se rompe, son dos ruidos distintos muy fáciles de distinguir. los inodoros. las puertas y sus manijas también ellas se manifiestan, avisan el arrivo o la partida de alguien. las cucharas en las tazas, el agua en la lumbre, en fin hoy pienso en todos esos sonidos que nos narran, sobre todo por las mañanas, ciertos momentos de la vida de una casa.

No hay comentarios.: